El pasado viernes 25 de septiembre, tres dominicanos fueron detenidos en territorio panameño, luego de que un juez acogiera una solicitud de la Fiscalía en su contra por presuntamente pertenecer a una red que reclutaba personas para participar en la guerra entre Rusia y Ucrania. Al menos tres personas figuran como víctimas en el caso.
De acuerdo con el diario panameño La Prensa, un juez de garantías imputó cargos por los delitos de delincuencia organizada y trata de personas con fines de explotación laboral y ordenó la detención provisional de Joselyn Ramírez, Rolando Newball y María Inés García.
La Fiscalía de Panamá señala que los tres dominicanos recibieron transferencias por más de 800,000 dólares para reclutar a panameños dispuestos a viajar a Rusia para combatir en la guerra que ese país libra contra Ucrania desde el 24 de febrero de 2022.De acuerdo con la fiscal especializada contra la delincuencia organizada, Elizabeth Carrión, los tres capturados, dos hombres y una mujer, forman parte de una red criminal que presuntamente reclutaba personas que, al final, no recibían el pago prometido por ir al frente de batalla.
Modus operandi
De acuerdo con las declaraciones de Carrión al medio panameño, el grupo de dominicanos contactó, a través de redes sociales como TikTok, a los panameños Octavio Carrillo, Rafael Ulises y José Montenegro, residentes en la provincia de Bocas del Toro, al noroeste del país.
Una vez en la ciudad de Panamá, según sostiene la Fiscalía, las víctimas fueron llevadas a un establecimiento de alojamiento llamado Chellox Panamá Airport, ubicado en Tocumen, desde donde los reclutadores gestionaron pagos a través de tarjetas de crédito y movilizaron a los reclutas para concluir los trámites del viaje.
No obstante, dos de las víctimas abandonaron el lugar y contactaron a la Policía tras sospechar que podrían ser explotadas laboralmente, recoge La Prensa, que agrega que las investigaciones determinaron que la tercera persona sí viajó a Rusia, pero nunca recibió el pago de los 2,000 dólares que le habían prometido.
- Esta tercera víctima contactó a la Cancillería panameña para solicitar ayuda y fue repatriada, señala el medio.
La justicia de Panamá señala a Joselyn Ramírez como el presunto cabecilla del grupo. Según las investigaciones, viajaba frecuentemente a Colombia, donde recibía instrucciones y dinero para operar en Panamá.
En declaraciones a la prensa, la fiscal agregó que una de las víctimas de este caso denunció haber recibido amenazas, incluso el día antes de la audiencia ante el juez.
Fuente Diario Libre











