2.- El estremecimiento, la sacudida en la mente de los nuestros, es como
consecuencia de los sucesivos hechos pavorosos que han ocurrido con la
agravante de que tienen a niños como víctimas.
3.- El último caso estremecedor fue el de la madre que fríamente envenenó a
sus hijos y de inmediato ella hizo lo mismo.
4.- Para comprender los actos horrendos ocurridos recientemente en el país, no
basta con asustarse, lamentarse y ponerse triste.
5.- Lo importante es saber que los hechos horripilantes que suceden en el seno
de la sociedad dominicana son propios de ella, resultantes de su enfermedad.
6.- Solamente si estamos convencidos de que convivimos en un medio que
padece enfermedades, podemos darnos cuenta de los diferentes males que
aloja en su interior como cuerpo social.
7.- La descomposición ética y moral presente en el país está para agravarse,
desmejorarse, malearse, ir de mal en peor y echarse a perder. Los días que
vienen son para andar de capa caída.
8.- El ambiente nacional dominicano es adecuado para que hagan acto de
presencia las acciones más abominables, porque el agrietamiento del
ordenamiento se rige por una moral de cafres.
9.- Las clases dominantes del país saben que se están beneficiando de un
sistema que genera crimen, violencia, corrupción y cuantas actividades
antisociales sean posibles.
10.- La dominicana, como sociedad humana, está dañada y bajo el mismo orden
seguirá dejando ver crímenes como los recientes que han horrorizado al país.
11.- Aquellos que solamente se ocupan de aprovecharse del descalabro
nacional se alarman cuando hay sangre de por medio, pero se comportan
tranquilos, placenteros, mientras hay beneficios.
12.- Desde hace mucho tiempo el sitio donde estamos está demostrando
degradación, degeneración, bajeza y nada de dignidad. El oprobio y la deshonra
hacen acto de presencia.
13.- En lugar de suficiente y bueno, lo que tenemos es un medio defectuoso,
insuficiente, defectivo, incompleto y falto de buena dirección.
14.- Como estamos en un medio con una base enferma, debemos estar
preparados para seguir siendo testigos de lo peor, de lo más malo y repugnante.
15.- No es cuestión de presagiar o vaticinar cosas que hagan sentir mal a la
gente del pueblo, pero ante una sociedad dañada de ella es posible presenciar
sucesos odiosos y tragedias.
16.- La realidad le está diciendo al pueblo dominicano que se hace necesario un
cambio para quitarnos de encima el vigente ordenamiento que ha hundido al
país en total degradación.











