En comunidades como el municipio de Perth Amboy, del condado de Middlesex, el 94 por ciento de los estudiantes son de América Latina, en su mayoría migrantes dominicanos, y la actual situación es calificada de dramática.
Una maestra que no quiso ofrecer su nombre por temor a represalias, contó a elCaribe que un presunto déficit de 13 millones de dólares ha llevado a escuelas a punto del cierre.
La educadora dijo que una gran parte de los padres hispanos, por desconocer procesos en línea, por la internet no inscriben a sus hijos en escuelas.
En centros educativos con 700 o más alumnos eliminaron una de las dos enfermeras con que contaban. También en su mayoría las escuelas eliminaron los autobuses escolares, lo que representa un peligro para una comunidad que cuenta con aproximadamente 12 alumnos, en su mayoría dominicanos.
Algunos educadores se quejan de la falta de integración de las comunidades latinas y en especial de las dominicanas para hacer los reclamos a las autoridades competentes.
Dicen que aunque se reportó un déficit de $13 millones en una auditoría estatal y la pérdida de $5.2 millones en ayuda escolar debido a recortes estatales, los padres de los alumnos se han mostrado apáticos para reclamar la realidad.}
Sin embargo, la administración del distrito declaró el 21 de febrero de 2026 que la supuesta falta de fondos corresponde a transferencias correctivas por errores contables anteriores, negando una crisis financiera actual.
La administración actual ha asegurado a algunos medios locales que, los cuestionamientos sobre la crisis carecen de fundamento y son parte de un conflicto con la Federación Americana de Maestros (AFT).
Madres que tienen que enviar sus hijos a sus países de origen debido a que no pueden ni pagar las rentas.
Ante el alto costo de la vida, cada vez es más común observar a hispanos acudir a los mercados de pulgas (Flea Market), uno como compradores y otros como vendedores.
Noel Reyes, con 22 años que llegó desde Honduras, asegura que la calidad de vida se ha ido deteriorando por los altos precios de los combustibles y los alimentos. Para poder compensar el salario, Reyes tuvo que colocar un puesto en un mercado de pulgas.
“De los años que tengo viviendo en este país, hoy más que nunca la principal preocupación es la economía. Los precios de la canasta básica, la gasolina suben mucho y el salario no. Si antes comíamos con 100 dólares, ahora tenemos que buscar 250”, apunta Reyes.
Dijo que para compensar la renta y los gastos básicos, tiene que trabajar más horas.
“La economía nos está afectando a todos por igual, por más gringo que seas, o europeo, cuando sube la gasolina impacta en todo. Antes llenaba con 40 dólares y ahora debe destinar 80. Por eso vemos tiendas, restaurantes vacíos y la gente trata de comprar comidas limitadas”, aduce el ciudadano centroamericano.
Desde mexicanos, peruanos, salvadoreños, ecuatorianos, colombianos, puertorriqueños y dominicanos entrevistados por reporteros de elCaribe, expresan preocupación por el alto costo de la vida. Dicen que se ven limitados a comprar hasta un desayuno, debido a que ahora deben destinar 12 o 15 dólares.
Mary Cruz, quien llegó hace cuatro años desde su natal Moca, municipio de la provincia Espaillat, al norte de la República Dominicana, asegura que alimentos como huevos, yogur, quesos, embutidos, o los aceites aumentaron sus precios de manera alarmante. Cruz recuerda que la promesa del actual presidente de los Estados Unidos de América, Donald Trump fue mejorar la economía. Sin embargo, esta es la que más se ha resentido, al punto que de pagar dos mil dólares por el alquiler de una casa, ahora debe buscar 2,900, es decir 900 dólares más.
Yésica Cruz, nativa del sector La Isabelita, en Santo Domingo, lleva 20 años residiendo en Estados Unidos, describe la actual situación económica con una frase muy dominicana “la piña se ha puesto agria”.


Rentas caras
Yésica Cruz recuerda que cuando llegó a New Jersey, pagaba poco de renta, y ahora el sueldo no le alcanza
Fuente el caribe












