La ampliación de la Línea 2 del Metro hacia Los Alcarrizos se ha convertido en uno de los proyectos más accidentados de la obra pública reciente. Lo que debía ejecutarse en 12 meses se ha extendido sin fecha definitiva y el costo de los contratos crece con cada adenda aprobada.
La Oficina para el Reordenamiento del Transporte (Opret) justifica estos incrementos en la necesidad de restablecer el equilibrio económico de las constructoras, golpeadas por el alza de materiales y mano de obra.
Una obra que se descarriló del plan original
Los diseñadores de la expansión calcularon plazos de entre seis y 12 meses para cada contrato. Sin embargo, los tiempos se multiplicaron y los costos se dispararon. En algunos casos, el aumento ha sido de hasta un 73.59 % sobre el monto original.
Solo en 15 convenios, el incremento acumulado asciende a 2,799.4 millones de pesos, un 44.39 % por encima de lo previsto al inicio.












