El presidente Luis Abinader dijo ayer que la República Dominicana no intervendrá militarmente en Haití, en apego a las normas de las Naciones Unidas, pero trazó una línea roja a las operaciones de las bandas haitianas: no permitirá que se aproximen a menos de 20 kilómetros de la frontera dominicana.
Acompañado del ministro de Defensa, teniente general Carlos Antonio Fernández Onofre, y del canciller Víctor «Ito» Bisonó, explicó que el refuerzo fronterizo responde a posibles operaciones más intensas contra las pandillas, tras la desaparición de cuatro militares salvadoreños, y no a un avance de esos grupos hacia el país.
El despliegue comprende dos batallones adicionales en la frontera sur, equipos pesados y artillería, que se suman a los aproximadamente 11,000 efectivos destinados a la seguridad fronteriza. El Gobierno mantiene en reserva las ubicaciones y otros detalles operativos.
Durante LA Agenda Semanal, Abinader informó que ha conversado dos veces con el presidente salvadoreño, Nayib Bukele, la última ayer por la mañana. Le ofreció cooperación y aseguró que lo recibiría y apoyaría si decide visitar la frontera dominico-haitiana.
Precisó que la asistencia dominicana a la Fuerza de Supresión de Pandillas incluye atención médica para sus integrantes heridos, recursos logísticos e inteligencia. Reiteró que nunca se contempló enviar personal dominicano a las operaciones en Haití.
Fuente Diario Libre











