2.- A la mayoría de nuestra gente, desde las alturas del poder, le
están metiendo en la cabeza que está viviendo en una sociedad de
ricos y clase media acomodada.
3.- Lo que se persigue es hacer fijar la falsa idea de que no existe la
pobreza, y como no hay pobres, no procede luchar contra esa lacra
sistémica.
4.- Al hacer que el pueblo esté ilusionado, también permanece
entusiasmado, encantado, contento y en ningún momento
desilusionado y desanimado.
5.- A los dominicanos de a pie hay que hacerles vivir su realidad
desengañándolos, desilusionándolos y haciéndoles sentir la real
decepción.
6.- La materialidad que están llamados a vivir los pobres es el
fracaso, el desaliento, la contrariedad, el disgusto y la frustración.
7.- El estado de ánimo que el medio dominicano motiva a los
marginados sociales es el de afligirse, desanimarse, desmoronarse,
desazonarse y sacar de quicio.
8.- El ambiente en el cual se mueve el pobre de aquí es para que
esté de manera permanente desencantado, consternado, afligido,
atormentado y para venirse abajo.
9.- El dominicano que lleva una existencia indigna está en este lugar
para lamentarse, llorar, desplomarse, quejarse, protestar y
arrepentirse de haber nacido.
10.- Al desamparado de aquí lo han ilusionado para que se crea un
dichoso, feliz, alegre, satisfecho, contento, afortunado y encantado.
11. Al connacional dominicano que tiene una existencia de pobreza,
hay que llevarlo a ser realista, sensato, positivo y práctico, no irreal.
12.- La vida real debe impulsar al dominicano víctima de la pobreza
a luchar contra ella y la causa que la hace posible.
13.- Nunca, jamás, bajo ninguna circunstancia, el dominicano en
condición de pobreza no debe hacer caso a los ideólogos del
sistema que difunden la ilusión para dañar la mente de los oprimidos.
14.- Contra las falsas ilusiones debe ponerse por delante el aliento,
el estímulo, las firmes decisiones, reanimarse y levantar el corazón y
el espíritu.
15.- La pobreza resulta vencida eliminando su causa mediante el
accionar político decidido, resuelto, valiente y enérgico, puesto en
ejecución por la intervención de las masas populares.
16.- Difundir la especie de que en nuestro país está eliminada la
pobreza, procura inactividad, inercia, indolencia, pasividad, quietud y
la santificación del régimen económico opresor.
La falsa ilusión de que aquí no hay pobres
Por: Ramón Antonio Veras.
1.- Al pueblo dominicano, para que no piense en su estado de
desgracia, procuran que se mantenga ilusionado, con la buena
esperanza que nunca le llega.
2.- A la mayoría de nuestra gente, desde las alturas del poder, le
están metiendo en la cabeza que está viviendo en una sociedad de
ricos y clase media acomodada.
3.- Lo que se persigue es hacer fijar la falsa idea de que no existe la
pobreza, y como no hay pobres, no procede luchar contra esa lacra
sistémica.
4.- Al hacer que el pueblo esté ilusionado, también permanece
entusiasmado, encantado, contento y en ningún momento
desilusionado y desanimado.
5.- A los dominicanos de a pie hay que hacerles vivir su realidad
desengañándolos, desilusionándolos y haciéndoles sentir la real
decepción.
6.- La materialidad que están llamados a vivir los pobres es el
fracaso, el desaliento, la contrariedad, el disgusto y la frustración.
7.- El estado de ánimo que el medio dominicano motiva a los
marginados sociales es el de afligirse, desanimarse, desmoronarse,
desazonarse y sacar de quicio.
8.- El ambiente en el cual se mueve el pobre de aquí es para que
esté de manera permanente desencantado, consternado, afligido,
atormentado y para venirse abajo.
9.- El dominicano que lleva una existencia indigna está en este lugar
para lamentarse, llorar, desplomarse, quejarse, protestar y
arrepentirse de haber nacido.
10.- Al desamparado de aquí lo han ilusionado para que se crea un
dichoso, feliz, alegre, satisfecho, contento, afortunado y encantado.
11. Al connacional dominicano que tiene una existencia de pobreza,
hay que llevarlo a ser realista, sensato, positivo y práctico, no irreal.
12.- La vida real debe impulsar al dominicano víctima de la pobreza
a luchar contra ella y la causa que la hace posible.
13.- Nunca, jamás, bajo ninguna circunstancia, el dominicano en
condición de pobreza no debe hacer caso a los ideólogos del
sistema que difunden la ilusión para dañar la mente de los oprimidos.
14.- Contra las falsas ilusiones debe ponerse por delante el aliento,
el estímulo, las firmes decisiones, reanimarse y levantar el corazón y
el espíritu.
15.- La pobreza resulta vencida eliminando su causa mediante el
accionar político decidido, resuelto, valiente y enérgico, puesto en
ejecución por la intervención de las masas populares.
16.- Difundir la especie de que en nuestro país está eliminada la
pobreza, procura inactividad, inercia, indolencia, pasividad, quietud y
la santificación del régimen económico opresor.
Por: Ramón Antonio Veras.











