A cuatro meses de asumir la dirección del Ministerio de Vivienda, Hábitat y Edificaciones (Mivhed), el ministro Víctor -Ito- Bisonó asegura que una de las principales prioridades de su gestión ha sido enfrentar los problemas de permisología, fortalecer los mecanismos de supervisión de obras y actualizar las normativas técnicas que regulan el sector de la construcción en República Dominicana.
Según explica durante un Diálogo Libre de este periódico, la entidad que lidera heredó competencias dispersas provenientes de distintas instituciones estatales. Entre ellas el Ministerio de Obras Públicas, el Instituto Nacional de la Vivienda, la Oficina de Ingenieros Supervisores de Obras del Estado, programas de la Presidencia y dependencias de Salud Pública.
«Era como un Frankenstein institucional«, describe el funcionario al referirse al proceso de integración de estructuras, expedientes y sistemas administrativos que debieron reorganizarse para poner en funcionamiento el Mivhed.
Con un presupuesto que pasó de unos 15,000 millones a 26,000 millones de pesos, además de recursos extraordinarios adicionales por 8,000 millones, la entidad enfrenta el reto de consolidarse como responsable de ordenar el desarrollo urbano y las edificaciones.
Permisología
Bisonó, que tiene ya 40 años en la función pública, reconoce que uno de los mayores desafíos del Mivhed consiste en agilizar la aprobación de licencias de construcción, un proceso marcado desde hace décadas por trámites burocráticos.
Explica que la emisión de una licencia definitiva no depende solo del Mivhed. Por ejemplo, acorde con el proyecto, pueden requerir autorizaciones del Ministerio de Medio Ambiente, Obras Públicas, Turismo u otras entidades. Si alguno de estos organismos detecta incumplimientos o faltan documentos, el trámite queda detenido.
A esto se suma que, en algunos casos, los propios desarrolladores o gestores no completan la documentación requerida, mientras los propietarios asumen que el expediente sigue avanzando.












